Recuerdo como si hubiera sido ayer, después del sismo unos amigos y yo nos habíamos organizado para ayudar; llevamos todo lo que podíamos, palas, cubetas, agua, cobijas, todo apretado en una camioneta y salimos camino sin realmente saber a donde íbamos. Nunca he estado en una zona de guerra, pero para mí, en mi ilusa cabeza así se vería una, una tenue neblina de polvo cubría el rango de visión, gente caminaba a lo lejos cargando utensilios con urgencia, a prisa como normalmente sería en la ciudad cuando van a su trabajo, pero por alguna razón era diferente, había ruido a lo lejos muchas sirenas, pero a la vez las sirenas eran parte de un silencio colectivo. En toda mi vida nunca había visto así la ciudad donde vivo. Mientras caminábamos por la avenida, mi cabeza no dejaba de viajar hacia todas las anécdotas que mis papás me llegaron a contar sobre el temblor del 85; probablemente esto fue lo que vivieron, me decía a mi mismo. Fue para mi sorpresa que no solo llegando a ayud...
Por azares del destino; supongo, he regresado al mundo de los juegos de mesa. Me han tocado ya varias reuniones en las cuales la gente se junta para jugar y echar un par de drinks, supongo ahora es como una nueva moda. Este mundo me resulta bastante peculiar; en general nunca me he considerado un fanático de los juegos de mesa, ni cuando era niño; sin embargo, he encontrado un escape bastante entretenido en estos juegos. Primordialmente, descubrí que los juegos de mesa, en su mayoría, son utilizados por adultos, muchos de estos juegos de infantiles no tienen nada, creo que el segmento ya está generado como los videojuegos para que, el adulto, los consuma. Todo esto me dejo pensando si realmente los juegos de mesa están teniendo un "comeback" o es una reacción al consumo innecesario de lo digital. Hay de todo tipo de juegos, desde los más sencillos hasta unos súpercomplejos que en verdad debes de ser un apasionado para sentarte a jugar casi 4 o 5 horas. Pero hay ...